¿Cómo fortalecer la mansión del poder?

    Por medio de la respiración, proceso fundamental en la vida en el cual se toma oxígeno del ambiente y se liberan sustancias de desecho del organismo que no son utilizadas. Cada ejecución del método se fundamenta en la respiración. De ahí la importancia de dedicar el tiempo necesario para su explicación, ya que sobre ella se cimienta tanto el trabajo físico como la relajación y una correcta toma de conciencia corporal.

El método Pilates utiliza un tipo de respiración torácica, permitiendo que el abdomen participe aún más en cada ejercicio realizado sin producirse fatiga.

La respiración torácica se realizará a expensas de un aumento de un movimiento por parte de la parrilla costal, en las cuales las costillas se elevan y se separan de la línea media. Dicho movimiento hará que la entrada de aire en los pulmones se realice en un modo más equitativo, permitiendo una mayor expansión de éstos hacia los laterales y una mejor distribución del aire sobre las bases pulmonares.

Teniendo en cuenta que la entrada de aire en los pulmones depende en gran parte de la extensión y retracción del tórax se hace imprescindible trabajar con el para mejorar su flexibilidad.

Al aprender a respirar de esta manera se deberá aprender también a manejar los movimientos pélvicos y a combinarlos, para que junto al fortalecimiento abdominal, pueda lograrse un mayor control de la pelvis y de este modo el de la columna.

El movimiento a realizar es el de la retroversión pélvica. Este mismo permite dejar tu columna totalmente aplanada sobre la camilla durante la realización del ejercicio liberándola de cualquier exigencia a la que pudiera estar expuesta.